Malnutrición (Publicat al Diari de Tarragona del dia 11 d’agost de 2013)

Malnutrición (Publicat al Diari de Tarragona del dia 11 d’agost de 2013)

30 novembre -0001 0:00 Comments are Disabled

Malnutrición

Los ombudsman tienen, entre sus muchas funciones, la de actuar de “notarios” de la temperatura social de un país. No debería tratarse, simplemente, de levantar actas de notoriedad, sino de convertirse en referentes sociales -dentro del sistema- de aquellas situaciones que tienen a demasiada gente a un paso de romper su carnet de ciudadano, ante el aparente o real desinterés de los gestores de la cosa pública por su problema. En alguna ocasión he criticado al Síndic por considerar que sus silencios o alertas tardías no han respondido a tal menester, de manera que es de justicia aplaudirlo cuando uno opina que cumple con su cometido. Es el caso del informe que ha titulado “La malnutrición infantil en Catalunya” (Agosto 2013).

Malnutrición no es desnutrición. El informe no nos dice que haya hambre en Catalunya. Malnutrición es no disponer de una alimentación adecuada. Cuando esto afecta a un niño, al cual sus padres no pueden darle los alimentos que necesita, la sociedad en general está vulnerando los derechos de aquel niño; se está traspasando una de las líneas rojas de nuestro estado del bienestar. Es tarea del Síndic alertar de tal situación, y sugerir mecanismos, políticas activas y coordinaciones entre administraciones que lo eviten. Por ello me ha extrañado la reacción, a mi modesto entender desenfocada del President de la Generalitat. No es negando evidencias como nos tendrá a su lado en momentos tan socialmente delicados como los actuales.

Mi comarca no aparece en las estadísticas del informe, pero a día de hoy cerca de un 9 % de sus alumnos de primaria necesitan ayuda, -por razones económicas-, para los gastos del comedor escolar. (Por cierto: solo un 11 % de ellos son hijos de nuestros “nuevos vecinos”). Si a ello le añadimos que un 1,1 % de la población mayor de edad de su capital acude diariamente a Cáritas para la comida del mediodía, mi percepción puramente empírica es que el Síndic está cargado de razón.

La pelota está en el tejado del Govern de Catalunya. ¿Puede abrazar la Consellera el compendio de recomendaciones del Síndic?. Seguro que sí. ¿Puede hacerse cargo la Consellera del impacto económico que representan?. Seguro que no. La prórroga presupuestaria para el 2013 lo hace inviable. No puede mejorar el techo de gasto del 2012. Así que habrá que esperar a 2014 para ver, obsesión por el déficit cero mediante, donde metemos la tijera para mejorar la nutrición de nuestros pequeños. No creo que haya nadie que crea, vana ilusión, que el Estado mejorará los ingresos de la Generalitat, castigando su propio déficit.

Ese es uno de los debates que debería estar sobre la mesa de un país maduro donde el derecho a decidir no fuera cuestionado. Dado que lo está, nos encontramos en la espiral diabólica de discutir si nos dejan decidir o no, negándonos a nosotros mismos el debate sobre los riesgos y virtudes de la decisión. El huevo y la gallina. Aún y con ello, en el mejor de los casos la recuperación del déficit fiscal no dará para todo, y habrá que decidir entre nutrición infantil o policía, entre sanidad pública o seguros privados, entre el 2030 y el 1714, entre la ética política o las tapaderas de la corrupción.

Alguien debería convencerme de que será posible el ejercicio pacífico de aquel derecho a decidir. A día de hoy, no lo creo. Deberemos utilizar atajos, vías indirectas, plebiscitos disfuncionales o cualquier otro método que sirva para identificarnos como sujeto político. Ello va a complicar enormemente el debate; puede abrir enormes grietas en todos, o casi todos, los partidos políticos de nuestro arco parlamentario y dar vida a alianzas inimaginables a día de hoy. Me gustaría que el terremoto tuviera su epicentro en los partidarios del respeto a los derechos de la infancia y de la gente mayor, y no en el color de la bandera. Envolverse con la bandera, sin respetar a niños y mayores, solo le convierte a uno en candidato a morir de asfixia.